RECOPILACIONES '17

En esta sección encontrarás material específico sobre diversas psicoterapias, enfoques y autores.

Cada vez que te des cuenta de que determinadas reacciones son un problema, te será más fácil identificar el origen de las mismas. En última instancia, el objetivo de la terapia es tener más opciones acerca de cómo nos sentimos y no ser dirigidos inconscientemente por emociones fuera de nuestro control.

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CONCIENCIA Y ATENCIÓN PLENA

La conciencia plena se ejercita prestando atención de manera activa en el momento presente y sin juzgar.

Desarrollar la capacidad de abrazar la realidad de las cosas es curativo y transformador,

y cambia nuestro cerebro, tal como demuestran las investigaciones neurológicas.

Si aumentas la conciencia, los cambios en tu vida vienen solos.

Requiere disciplina, pero lo más curioso es que no hay que hacer nada.

Lo que propone la atención plena no es que uno cambie su vida, sino que se enamore de ella.

Te da otra manera de sostener tu experiencia desde la presencia, algo que no nos enseñan en la escuela.

Te enseñan a pensar, pero a menudo el pensamiento no nos es útil a la hora de solucionar problemas vitales.

Lo más difícil de entender es que no hay que hacer nada.

No se trata de intentar cambiar, se trata de en lugar de vivir dormido, vivir despierto.

El cultivo de la atención plena es un acto de cordura, amor y compasión por uno mismo.

El hecho de que te gusten o no las cosas de tu vida, depende en gran medida de tus pensamientos.

La depresión está causada por una desregulación en el pensamiento: empiezas a rumiar y entras en una espiral negativa que acaba en trastorno.

Si abrazas ese pensamiento, ya no continúa reproduciéndose.

Sabemos que una mente distraída es una mente infeliz.

Debemos acceder a la conciencia, un tipo de inteligencia innata de la que sabemos poco, pero conocemos su poder.

Extraído de: La Vanguardia

Se considera que las emociones implican tendencia a la acción, y que surgen en función de evaluaciones automáticas sobre las situaciones en función de nuestros intereses básicos.

Las emociones comienzan con la detección de algún cambio notable que actúa como señal, para continuar procesando la información entrante de acuerdo a su importancia personal.

El procesamiento continuado supone, evaluar el acontecimiento en relación a los propios intereses y, en relación a las propias habilidades para hacerles frente.

Se considera que son adaptativas. Gobiernan los objetivos prioritarios de las personas y comunican intenciones entre ellas para lograr la supervivencia.

Se ha demostrado que la expresión y comunicación de la emoción es tanto un autorregulador primario, que organiza las respuestas de los niños a los estímulos del medio, como un regulador primario de la conducta de los otros, que proporciona señales afectivas a los cuidadores para guiar sus acciones. La expresión de la emoción es pues, fundamentalmente comunicativa, y sirve para regular la interacción social.

Las emociones se comprenden mejor como síntesis complejas de elementos: incluyen el afecto primario (en forma de sensación y fisiología), la motivación (en forma de necesidades e intereses) y la creencia (en forma de evaluaciones).

(Greenberg, Rice & Elliott, 1996)

A lo largo del proceso de exploración y negociación en terapia, debemos recordar que a veces hicimos cosas en el pasado que realmente no fueron buenas. Puede ser que hayamos hecho algo que daña/dañó nuestros propios valores éticos-morales. De nada vale intentar convencer a quien está equivocado, de que no lo está. Por lo general, cada uno sabe las cosas que hizo y sabe dónde metió la pata. Entonces, en ese caso, necesitamos ayudar en la negociación con nosotros mismos.

Cuando hacemos algo que para nosotros está mal, respondemos de una u otra forma: nos castigamos o nos perdonamos. Hay mucha gente que reclama que tiene "síndrome de miedo a ser feliz".

Esto nos lleva a preguntar, "¿qué fue lo que usted hizo tan grave que no merece ser feliz?". A veces la respuesta nos demuestra que la culpa es falsa y que el castigo es completamente desproporcionado al supuesto "crimen". 

Pero no siempre ocurre así con la culpa verdadera. En este caso, se puede preguntar a usted mismo, cuál fue la sentencia que recibió al ser enviado a su propia "prisión interna". Hay veces en que nos damos cuenta de que el castigo no siempre es una solución funcional para los errores cometidos. Así que, ¿qué hacer con la culpa verdadera?

Es importante distinguir la aceptación de la aprobación. Mucha gente dice que no "acepta" ciertas conductas, cuando en realidad quieren decir que no las aprueban...  Es necesario reflexionar y elaborar todo lo relacionado.

Es aquí donde entra la cuestión del perdón. Necesitamos perdonarnos por cosas que ahora se encuentran en el pasado, aunque ahora no las aprobemos. Perdón no significa hacer como si aquello no hubiera sucedido. Significa que reconocemos el mal que hicimos, pero en vez de quedar en el castigo, nos vamos a relacionar con nuestros "Yo/es" del pasado (y personas relacionadas), a través del perdón y la reparación, en vez del dolor y el resentimiento.

Necesariamente estamos vinculados a nuestros roles internos y/o personas de nuestro mundo. Pero yo puedo elegir si voy a hacerlo a través de la venganza (Shakespeare dijo sobre ella, que es como tomar veneno y ¡esperar que el otro muera!) o a través del perdón. 

El perdón es una decisión y un proceso... Significa reconocer la enormidad de lo que se hizo (o de lo que fue hecho en contra de nuestro Yo actual), y aún así cancelar las cuentas en el libro de "contabilidad vital", borrar el saldo pendiente,

y salir de la cárcel interna.

 

LLEGÓ EL INDULTO

Sanando la Pandilla que vive adentro 

(Esly Regina Carvalho)

Enfoque centrado en la emoción y facilitador del proceso, orientado hacia la construcción de un nuevo significado emocional. En él, el terapeuta se muestra como alguien que facilita que la persona, momento a momento, procese la información de su experiencia, guiando su atención para permitirle la construcción de nuevos significados personales.

La intención de este trabajo es tanto a) insertar un enfoque vivencial de la terapia en las modernas perspectivas teóricas sobre el procesamiento de información constructiva y el papel adaptativo que desempeñan las emociones en el funcionamiento humano, como b) poner en práctica métodos específicos de intervención terapéutica que, en el contexto de una relación empática, utilizan la reorganización de la atención y de otros procesos cognitivo/afectivos para facilitar el cambio de los esquemas emocionales.

Se trata de centrarse en la experiencia y expresión presentes de la persona: se trata de oír, ver y entender a las personas tal y como están en ese momento y de estimular el procesamiento vivencial, en vez de continuar evitándolo, formular hipótesis acerca de la dinámica interna o de cambiar sus creencias o conductas.

Afirmando la experiencia de la persona y su aprecio con autenticidad, en vez de evaluarlo, aumenta la confianza de la persona en sí misma. Esto permite que se sienta lo suficientemente segura para aplicar al máximo sus capacidades de procesamiento en la tarea de explorar y generar nuevos significados emocionales.

La terapia actúa así como elemento facilitador de la relación, por parte de la persona, de nuevos significados emocionales y creemos que el arte de la terapia puede comprenderse mejor definiendo e investigando los diferentes tipos de tareas, creadoras de significado y que por tanto fomentan el cambio.

Se permite que consigan el cambio del mismo modo que construyen su sentido de sí mismos, así como que cambien las estructuras cognitivo/afectivas subyacentes para su Yo. Estas creencias subyacentes que se encuentran en la base de muchas acciones, son los esquemas emocionales. Estos complejos modelos internos guían automáticamente nuestro sentido de significado emocional.

Sugerimos que el cambio terapéutico ocurre por medio de la reorganización de los esquemas emocionales existentes y la creación de nuevos esquemas.

 

 

Facilitando el Cambio Emocional

(Greenberg, Rice & Elliott)

TERAPIA FOCALIZADA EN LA EMOCIÓN

¿Quién no ha tenido la experiencia de conversar con alguien y de repente tiene la sensación de que deja de ser aquella persona a la que estamos acostumbrados? ¿Por qué se enfurece desmedidamente, o hace una escena de celos, o se pone frío y calculador,

o se porta como un niño con actitudes infantiles…?

Todos tenemos "personas" que viven en nosotros. Si nos detenemos a escuchar, podemos oír las "voces" de muchas de ellas.

Hay una que nos advierte y nos aconseja que desconfiemos, hay otra que tiene miedo y nos impide hacer las cosas, hay otra que para reducir la ansiedad prefiere centrarse en los demás, etc. 

Todos los días, la Pandilla Interna está presente en nuestra vida. En la medida en que crecemos, vamos "introyectando" (poniendo adentro, adquiriendo) aspectos de las personalidades de aquellos con quienes convivimos. Vamos desarrollando nuestro rol de "madre" en función de cómo fue nuestra madre, aún cuando juramos que jamás vamos a ser/hacer como ella. Vamos desarrollando una "Madre Interna", que tiene mucho que ver con la "Madre Externa" que nos crió.

Existen algunos roles que nos resultan evidentes: somos conscientes de ellos. Sin embargo, existen otros que rigen nuestras acciones sin que nos demos cuenta. A veces hay "personas" asustadas adentro, enfadadas, o totalmente perdidas, que de repente se asoman. Entonces pueden impedirnos hacer las cosas importantes que queremos. El que ocupa el "asiento del conductor" de nuestra vida, es quien toma las decisiones en determinados momentos. Si nuestro "Niño Interior" toma las decisiones que debe tomar el "Adulto", puede provocar más problemas que soluciones.

La Teoría de los Roles fue creada por Moreno, creador del Psicodrama. El rol constituye una estructura dinámica dentro de un individuo (basada en las necesidades, creencias y valores) que toma vida bajo la influencia del estímulo social o posiciones definidas. La manifestación de un rol está basada en las expectativas de un individuo en relación consigo mismo y con los otros,  en su interacción con determinados grupos y situaciones. Todos nacemos en un cultura existente o en una red social. La realidad de tal cultura es definida personal y colectivamente.

Podemos decir que el rol es una forma tangible de ser. No constituye el Yo de la persona y NO es la persona. El Yo nace de los roles y no al contrario. Vamos por la vida integrando esos roles que van surgiendo para poder alcanzar una sensación cada vez mayor de un Yo integrado. Debemos procurar integrar cada vez más, siguiendo una "política de buena convivencia" interna.

Para vivir más tranquilos, nuestros roles necesitan llevarse bien entre sí.

Los traumas (grandes y pequeños) van afectando nuestra vida actual, y a nuestra capacidad de elegir respuestas y reacciones sabias para las situaciones que enfrentamos. Fuimos creados para un mundo perfecto, y realmente apenas hemos aprendido a lidiar con la imperfección, la violencia, la muerte, la ruptura de las relaciones interpersonales, la decepción, el fracaso y la pérdida de nuestros sueños y esperanzas de un futuro mejor.

Todos tenemos estos diálogos internos entre los miembros de nuestra Pandilla. En la medida en que vamos aprendiendo a prestar atención a aquello que nos quieren decir, a sus necesidades, a cómo se formaron, lo que necesitan para calmarse y vivir mejor, tendremos más salud en la vida. Aprender a escucharnos es un gran don. Si se nos enseña a escuchar a los otros, ¿por qué no aprender a escucharnos a nosotros mismos? No tenemos que pensar que estamos condenados a vivir eternamente amarrados y atrapados emocionalmente en una infancia infeliz o a experiencias que nos atormentaron en una etapa determinada y nos continúan perjudicando en el presente. Las percepciones de los miembros de nuestro interior, pueden ser liberadas para hacer nuevas elecciones y opciones, tomar decisiones que nos traigan salud, realización personal, y una mayor satisfacción.

(Hay que dejar claro que los roles que representan esta Pandilla, no son personas reales ni constituyen un trastorno mental. Se trata de una conceptualización creativa para ayudarnos a entender nuestro interior, y cómo estos roles guían nuestros pensamientos, emociones y conductas. Son construcciones internas que todos tenemos)

Sanando la Pandilla que vive Adentro (Esly Regina Carvalho)

Y en tu Pandilla, ¿se llevan todos bien?

Lo que percibimos, sentimos, pensamos, deseamos y necesitamos, son acciones mentales que desempeñan un papel esencial en el funcionamiento adaptativo, y por ende en el desarrollo de nuestro nivel mental más elevado.

El que nuestras acciones mentales nos vayan a guiar adaptativamente o no, dependerá de nuestra capacidad de percibirlas correctamente, de hacerlas nuestras (personificarlas), y de otorgarles el lugar que les corresponde en la realidad, comprendiendo que se trata de experiencias internas que no necesariamente tienen por qué requerir una acción conductual (hacer algo con ellas).

El MIEDO puede ayudarnos a mantenernos a salvo y el AMOR puede mantenernos unidos aun cuando aparezcan conflictos en una relación.

Los DESEOS nos mueven a elegir los objetivos en los que concentramos nuestras energías.

Los PENSAMIENTOS otorgan un sentido y una explicación, lo que nos ayuda a adaptarnos más eficazmente a la vida.

Las SENSACIONES CORPORALES nos ayudan a reconocer nuestras emociones, nos indican si estamos enfermos o sanos, nos ayudan a percibir cómo nos movemos y actuamos, y se relacionan con nuestra imagen corporal tanto para bien como para mal.

Cuando se evitan de forma persistente o se inhibe fuertemente cualquiera de estas acciones mentales,

se elimina una fuente esencial de información, que podría ayudar a integrar y vivir la vida más eficazmente y con un mayor sentido.

Van der Hart, Nijenhuis y Steele, 2011

"LOS SENTIMIENTOS SON MALOS"

Se comienza a denunciar que la situación real parece ser muy distinta, más compleja y sutil de lo que nuestros modelos culturales y científicos, ajenos a las emociones, han podido captar hasta el momento.

Convendría comenzar a ser conscientes de ello para poder vivir de formas más sanas, y lograr relacionarnos de modos emocionalmente más inteligentes, o ¿inteligentemente más emocionales?

Vivir y relacionarnos con nosotros mismos y con los demás como seres humanos no es fácil, ni nacemos sabiendo como hacerlo, ni ser “normales” significa que deberíamos saber cómo hacerlo, ni los recursos que la cultura y nuestras sociedades nos aportan han sido, ni están siendo, suficientes.

Cada vez más profesionales denuncian que las personas que acuden a terapia podrían valorarse, no como neuróticos o psicóticos, –ni como cualquier otra categoría psicopatológica, la cual por cierto, se debería aplicar con más sensibilidad hacia las circunstancias complejas por las que la persona está pasando–, sino como personas confusas, abrumadas por las demandas de una o varias situaciones que les desborda. Provoca desde sutiles avances hasta grandes sorpresas para muchas de esas personas, el hecho de darse cuenta (ser conscientes de) que cuentan con muy pocas estrategias y recursos para poder resolverla. Cuando se está en una de estas situaciones, a nuestra mente le resulta muy difícil encauzar nuestro "corazón", y como leer un libro requiere la utilización de la mente, no parece ésta la mejor forma para tratar con un problema del "corazón".

Si te sientes deprimid@, con ansiedad elevada o demasiado permanente, o baj@ de energía, probablemente será mejor buscar la ayuda de otra persona: amigos, terapeuta o grupo de apoyo. Esto aportará comprensión y nutrición de otro ser humano, necesarios para "curar" el malestar de tipo emocional.

Esto se sigue manifestando en mucho del sufrimiento inútil que la mayoría de la humanidad continúa viviendo y que podría ser evitado, así como en las distintas formas de violencia que siguen imperando. También en los modos insanos en cuanto a relacionamos, y no sólo entre los distintos países y culturas -como humanidad-, sino también en el seno de nuestras familias y nosotros con nosotros mismos -como personas-.

´Extraído del libro "Emociones: una guía interna" (Leslie Greenberg)

Problemas del corazón

Centrarse en lo que va mal en la vida de uno y no dar cabida a posibles soluciones.

El ejemplo más característico de sería el "ya, pero…" ante cualquier propuesta de solución.

Esto sirve para protegerse del riesgo que supone intentar algún tipo de cambio en la vida, aunque pueda ser para mejor.

Este es un mecanismo automático y es importante controlarlo, ya que las personas que intentan ayudar se pueden llegar a sentir muy frustradas al ver que la persona no acepta la ayuda y el apoyo que se le está brindando.

En algunos casos, las personas que lo utilizaban inconscientemente comentan que han notado cómo sus amigos se alejaron, sus familiares desistieron, los profesionales arrojaron la toalla…
Está muy relacionado con lo que llamamos "profecía autocumplida": ocurre cuando hemos de tomar una decisión
y sólo podemos ver la parte negativa o imaginar futuros fracasos en cualquiera de las opciones de acción que nos planteamos.

De esta forma, uno no es capaz de seguir adelante, con lo cual, nunca se conseguirá ese propósito, ya que el miedo al fracaso de cualquier elección va a provocar que la persona se centre exclusivamente en las posibilidades de que todo salga mal, o por lo menos "no como le gustaría".

Es lo que coloquialmente se llama "cerrarse las puertas a uno mismo".

Las defensas simples. Dolores Mosquera, 2004

LA ACTITUD DE "SÍ, PERO..."

La terapia cognitiva utilizada en personas con trastorno de personalidad, a diferencia de lo que se lleva a cabo con otro tipo de trastornos, analiza las reacciones de "transferencia", es decir, los conflictos que surgen en el paciente en la relación con el terapeuta. Estas reacciones, se tienen en cuenta para facilitar la relación terapéutica y evidenciar las pautas de funcionamiento desadaptativo, y poder así modelar y aprender otras más adaptativas.

Se prevén y afrontan los diferentes tipos de resistencia, y según los patrones clínicos de personalidad, se ponen en práctica técnicas como la evocación de acontecimientos de la niñez y la "manipulación" de imágenes, teniendo en cuenta que el cambio cognitivo depende en gran medida de la experiencia afectiva.

Los sondeos cognitivos son preguntas específicas para llegar a los esquemas disfuncionales principales.

Los métodos para cambiar estos esquemas varían en función del enfoque psicológico utilizado, pero el objetivo de todos ellos es crear otros esquemas alternativos, reestructurándolos y reinterpretando su significado.

(Beck, 1995)

TERAPIA COGNITIVA:

Sondea tus esquemas

En psicoterapia, los psicólogos aplican procedimientos científicamente válidos para la creación de hábitos más sanos y efectivos. La psicoterapia cuenta con varios métodos como el cognitivo-conductual, el interpersonal y otros tipos de terapia conversacional, que ayudan a resolver los problemas.

Es un tratamiento de colaboración basado en la relación entre una persona y el psicólogo.

Como su base fundamental es el diálogo, proporciona un ambiente de apoyo que le permite hablar abiertamente con alguien objetivo, neutral e imparcial.

Usted y su psicólogo trabajarán juntos para identificar y cambiar los patrones de pensamiento y comportamiento que le impiden sentirse bien.

Al concluir el tratamiento, probablemente no sólo habrá resuelto el problema que le trajo a la consulta, sino que habrá aprendido nuevas destrezas para enfrentar con mayor efectividad cualquier desafío que pueda surgir en el futuro.

Publicación completa en: ENTENDIENDO LA PSICOTERAPIA

COMPORTAMIENTO INTERPERSONAL (en relación con los demás):
El modo que tiene una persona de relacionarse con los demás,

se observa esencialmente en el comportamiento y puede captarse de muchas formas:

la manera en la que sus acciones afectan a otros, intencionadamente o no; 

las actitudes que subyacen, incitan y moldean estas acciones; 

los métodos por los que implica a otros para que satisfagan sus necesidades;

y su forma de afrontar tensiones y conflictos sociales. 

REPRESENTACIONES OBJETALES (los otros significativos):

Las experiencias significativas del pasado dejan una huella interna,

un residuo estructural compuesto de recuerdos, actitudes y afectos;

que actúan como sustrato de disposiciones para percibir,

y reaccionar de determinada manera ante los sucesos vitales.

De forma análoga a varios sistemas orgánicos en el cuerpo,

tanto el carácter o el temperamento,

como las representaciones internalizadas de figuras y relaciones significativas del pasado,

pueden diferenciarse y analizarse para fines terapéuticos.

Las variaciones en la naturaleza y contenido de este mundo interno,

pueden asociarse con los diferentes rasgos y trastornos de la personalidad.

Millon, T. (1994)

contenidos de la personalidad

NECESIDADES HERIDAS

Nadie es simple. Todos somos el producto de la interacción que se da entre nuestra constitución genética y nuestras experiencias. A veces podemos heredar la predisposición a una serie de estados vulnerables. Sin embargo, la mayoría de los problemas a los que nos enfrentamos no se deben tan sólo a nuestra herencia. En general, nuestro sentido de quiénes somos y lo que queremos del mundo, se rige por las experiencias y por la forma en que las procesamos en el momento en el que tuvieron lugar. En definitiva, nuestro autoconcepto y autoestima han sido influidos por la conclusión sobre NOSOTROS MISMOS a la que llegamos tras cada experiencia. Este conjunto de conclusiones a través del tiempo, constituye la base última de nuestras respuestas, conscientes e inconscientes.

Ya tenemos suficientes problemas entendiéndonos a nosotros mismos, ¿cómo se supone que encima tengamos que entender a alguien más?. Las personas pueden querer cambiar sus acciones, pero se encuentran atrapados en patrones de conducta que no pueden controlar. Entender de dónde provienen nuestras acciones puede ser un paso importante en el aprendizaje de lo que tenemos que hacer para cambiar. 

Muchas veces podemos necesitar ayuda y para eso hay unos quince tipos diferentes de terapia, que nos ayudan a comprender qué nos ha faltado, cuál fue el detonante del problema, y sobre todo, cuál es el concepto que tenemos sobre nosotros mismos.

Es cierto que la meditación puede transformarse, y lo que está ya haciendo, en una terapia potente.

La aceptación, la suspensión del juicio y la toma de conciencia permiten al paciente ampliar su campo de experiencia y conectarse con ámbitos de su vida y dolor insospechados, que muchas veces es difícil de lograr con otros métodos tradicionales.​

Al mismo tiempo, la meditación es también un camino de conocimiento y transformación personal, que enfrenta algo distinto de la enfermedad del cuerpo y del alma, algo más relacionado como el problema de la condición existencial del ser humano.

(Pulido, 2011)

EL PACIENTE MINDFULNESS

SUPERA TU PASADO (Shapiro)

Terapia  Cemtrada en Soluciones

Consideramos no sólo que las diversas terapias son construcciones,
sino también que en terapia trabajamos básicamente con construcciones de nuestros clientes. Es decir, del mismo
modo que vemos los conceptos y etiquetas que manejan otros profesionales como meras creaciones (que valoramos en función, no de su grado de verdad, sino de su efecto pragmático y de su utilidad),

nos gusta pensar que los puntos de vista que nuestros clientes mantienen en torno a su situación son también construcciones, formas de contarse cosas a sí mismos y a los demás, susceptibles de ser negociadas en la interacción social y reemplazadas por otras más útiles

(no más verdaderas).

Este planteamiento suele definirse como

"construccionismo social"

 

(Gergen, 1985)

DI LO QUE PIENSAS Y HAZ LO QUE SIENTES

Cuando tomamos como hábito exteriorizar nuestra molestia al sentir su presencia, resulta más sencillo hacerlo de forma tranquila, sin obstinación, sin impulsividad. Podemos tomarnos unos minutos para pensar en nuestro discurso, de la forma más favorable para la relación y expresar lo que sentimos, dando a la otra persona la posibilidad de rectificar, con el fin de no volver a generarnos esa molestia. Nos damos a nosotros mismos la posibilidad de no llenar nuestro equipaje de palabras contenidas, de ira y de resentimiento por lo que nos hemos callado. 

Sé honesto, respétate y utiliza las mejores vías de comunicación para exteriorizar aquello que sientes que te afecta.

Ayuda a la otra persona a entenderte mientras la relación crece y se fortalece.

Recuerda que no tienes que quedar bien con todo el mundo, pero siempre debes intentar quedar bien contigo mismo.

Extraído de: "Di lo que te molesta, cuando te moleste, no cuando te harte".

ERRORES EN LA ATRIBUCIÓN

Las respuestas cognitivas suelen ser percibidas como informativas en sí mismas. Por ejemplo, si una persona experimenta miedo, la experiencia de esta emoción será interpretada automáticamente como la respuesta a "algo" percibido conscientemente, y ese "algo" será entendido como el causante de la experiencia de miedo. 

Sin embargo, la evidencia empírica sugiere que en realidad son muy comunes las situaciones en las cuales no somos conscientes de los factores reales que influyen en nuestras evaluaciones, y por tanto, también en nuestras emociones.

De esta forma, sucede que ocasionalmente, ciertas experiencias perceptuales son desligadas de su contexto original y terminan ejerciendo una influencia tanto en el procesamiento de la información subsecuente, como en las respuestas conductuales derivadas.

Esta particularidad ha sido abordada como parte del fenómeno de la atribución negativa distorsionada, según la cual, nuestra mente atribuye las respuestas cognitivas a aquellos estímulos que son percibidos conscientemente, en lugar de a aquellos que resultan inaccesibles a la consciencia.

Citado en Olivera, Arango y Martí (2015)

Para la mayoría de nosotros, existe un deseo de intimidad con nuestra pareja. Queremos ser capaces de compartir sin tener ninguna sensación de peligro, de poder ser abrazados y consolados cuando lo necesitamos, de reír y de dejarnos arrastrar por la pasión, sin temor a ser juzgados.

Por desgracia, para muchas personas ha habido muy poca intimidad verdadera y para otras, esta intimidad se va perdiendo con el tiempo. En la mayor parte de los casos, esto se debe a que algo ha alterado la capacidad de confiar. La falta de seguridad emocional nos impide compartir nuestro dolor, porque tenemos miedo de cómo responderá nuestra pareja.

A medida que examinamos dónde nos sentimos insatisfechos o bloqueados en nuestras relaciones, necesitamos preguntarnos a nosotros mismos: ¿qué nos impide trabajar con nuestra pareja en equipo para resolver nuestros problemas?, ¿hemos intentado comunicarnos, sin conseguirlo, o nos hemos retraído a la hora de expresarnos?

Deja saber a tu pareja que para ti es difícil expresarte y por qué. Muchas personas piensan que su pareja "debería saber" cómo se sienten y qué hacer al respecto. Sería estupendo si todos pudiésemos leer la mente de los demás, pero no funciona así. Cuando tenemos necesidades que no están siendo cubiertas, la sensación de ser poco importante y "no lo suficientemente bueno", a menudo forman parte de nuestra propia red de memoria. 

Recuerda: es "tener y mantener", no "retener".

Mantenerse cerrado

(Shapiro)

El conocimiento de nuestras propias acciones y de las de los demás,

 incluye la síntesis de nuestras sensaciones corporales y afectivas.

Estas sensaciones nos informan de cómo les afectan a los demás nuestras acciones,

lo cual es un prerrequisito fundamental para la colaboración,

y nos permite desarrollar una relación con nosotros mismos,

que es una forma de colaboración interior.

En razón de ello, la colaboración con otras personas probablemente sea

una base muy importante de nuestra capacidad de relacionarnos con nosotros mismos,

de la conciencia de nosotros mismos como individuos y de la propia identidad.

Cuando nos damos cuenta del impacto que podemos ejercer tanto sobre otras personas,

como sobre nosotros mismos; 

desarrollamos la capacidad de regular nuestras relaciones

con los demás y con nuestro Yo.

Barkley, Damasio y Janet.

Colaborar con nosotros mismos

RELACIONES ENTRE MEMORIA Y TIEMPO

El tiempo no sólo influye en nuestra forma de pensar, también lo hace en nuestra forma de sentir.

Sin la variable del tiempo, no se diferencia la nostalgia del anhelo. 

Si la cancelación del tiempo modifica nuestra forma de pensar y de sentir, lo que modifica es, en última instancia, nuestra forma de ser, nuestra identidad. Siempre hemos tenido claro qué piensa nuestro Yo del presente, de nuestro Yo de cada uno de nuestros momentos pasados, y cómo los utiliza para constituirse en una identidad singular y concreta, que a su vez va mutando con el paso del tiempo.

De hecho, ese y no otro es el primordial trabajo de nuestra memoria: configurar un Yo plausible en el presente para que se compadezca con el del pasado. 

Nosotros sabemos algo de nosotros mismos que los mayores no pueden saber,

algo que ni siquiera nosotros mismos de mayores sabremos.

Ortiz y Trueba

Un adulto con apego seguro tiene mayor capacidad de adaptarse a distintos contextos sociales y mantener un equilibrio adecuado entre autonomía y dependencia, así como para la regulación emocional y manejo del estrés. Pero la mayoría de las personas que demandan ayuda psicológica, poseen un estilo de apego que ha dificultado el desarrollo de estrategias de autorregulación emocional, lo que incrementa su vulnerabilidad a la hora de manifestar psicopatología, especialmente de carácter emocional, de la personalidad y dificultades en las relaciones interpersonales

(derivados de la incapacidad para identificar y reconocer estados emocionales, tanto propios como en los demás).

Pero esta relación entre el estilo de apego y psicopatología, está mediada por múltiples factores genéticos, sociales y ambientales, entre otros.

Debemos aprender a identificar y actuar sobre aquellos que sí podemos cambiar.

(Marganska, Gallagher y Miranda, 2013)

Tres características del cerebro que cuando son usadas al máximo,
pueden hacerte sentir cansado:
- Tu cerebro siente el dolor de los demás como si fuera propio.
- Para tu cerebro, lo imaginario es real.
- El cerebro puede sentir dolor físico a partir del dolor emocional.

EL CEREBRO FELIZ

Sin la dedicación de un cuidado específico, que sólo puede dimanar de sentimientos y afectos sociales, ningún recién nacido podría sobrevivir. En este sentido, los sentimientos sociales preceden la cobertura de las necesidades físicas y concretas, como dar de comer, calmar la sed o proporcionar la temperatura adecuada.

Es muy discutible que sin esos sentimientos sociales pudiera darse luego la compensación física necesaria para sobrevivir. El cerebro acierta en dar a los primeros la misma prioridad que a la segunda. Esta vez, la evolución optó por la alternativa adecuada.

Ahora, sólo hace falta que todos nosotros nos comportemos de igual manera.

Extraído de :

El cerebro no distingue entre dolor físico y emocional

SHAPIRO: CON EL PILOTO AUTOMÁTICO

¿Cuál es la razón que hace que una mujer inteligente y hermosa elija continuamente hombres que no le convienen y que cuando estos intentan poner fin a la relación acabe tirándose al suelo, agarrándose a sus piernas y suplicándoles que no la dejen? Cada experiencia de nuestras vidas se convierte en una pieza de nuestro mundo interior, gobernando nuestras reacciones hacia todas las cosas y personas con las que nos encontramos. Cuando "aprendemos" algo, la experiencia se almacena entre las redes neuronales. Son las que conforman nuestra mente, determinando la forma en que nuestro cerebro interpreta el mundo que nos rodea y dictando cómo nos sentimos en cada momento. Estos recuerdos incluyen experiencias que ocurrieron hace años, sin que nuestra mente consciente se dé cuenta, con frecuencia, de que tengan impacto alguno sobre nosotros. Algunos recuerdos no directamente accesibles, pueden hacer que nos sintamos poco atractivos cuando la realidad es diferente. O deprimidos cuando no tenemos razones objetivas para sentirnos de esa manera. También pueden hacer que nos sintamos con el corazón roto cuando alguien nos deja, aún cuando sepamos conscientemente que dicha persona es muy dañina para nosotros y que continuar la relación sería un grave error. Básicamente muchos de los sentimientos y acciones que socavan nuestro bienestar emocional, son síntomas que nacen de este sistema de recuerdos formado por el inconsciente.

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS (Gottman)

Las causas de los problemas maritales o de pareja suelen ser muy variadas. Pueden darse problemas en la convivencia, dificultades a la hora de conciliar horarios y pasar tiempo juntos, desequilibrios en el reparto de tareas comunes y responsabilidades, falta de habilidades de comunicación, suposiciones e ideas rígidas sobre las relaciones de pareja, y un largo etcétera.

Sin embargo, John Gottman, un psicólogo estadounidense conocido por sus estudios de parejas en su famoso Love Lab (Laboratorio del Amor), estableció una serie de señales que agrupó bajo el nombre de “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”. Se trata de cuatro comportamientos que, de mantenerse en el tiempo, llevará a que la relación de pareja acabe rompiéndose casi con seguridad:

- Las críticas destructivas

- La actitud defensiva

El desprecio

El encierro o actitud evasiva

Saber identificar los “cuatro jinetes” es el primer paso para

cambiar estos comportamientos por otros más constructivos

y funcionales para la pareja.

Más información en: psicopedia.org

La Terapia Centrada en la Persona es un enfoque humanista que se ocupa de las formas en que las personas se perciben a sí mismas en lugar de cómo un terapeuta puede interpretar sus pensamientos o ideas inconscientes. Creada en 1950 por el psicólogo estadounidense Carl Rogers, el enfoque centrado en la persona, en última instancia afirma que los seres humanos que tienen una tendencia innata a desarrollarse hacia su máximo potencial. Sin embargo, esta capacidad puede ser bloqueada o distorsionada por nuestras experiencias de vida, en particular las que afectan a nuestro sentido de valor.

De esta forma, un terapeuta centrado en la persona, ayuda al cliente a reconocer su propia capacidad de auto-sanación y crecimiento personal.

Otro factor clave en esta teoría es la noción de autoconcepto. Se refiere al conjunto organizado y coherente de creencias y percepciones que un individuo tiene acerca de sí mismo. Estos forman un componente central de la experiencia total de una persona e influyen en su percepción del mundo.

Otros cambios relacionados que pueden ser cultivados de esta terapia incluyen:

  • Acercar posiciones entre lo que idealiza el cliente y la realidad de un individuo.

  • Una mejor comprensión de sí mismo y la conciencia/memoria.

  • Disminución de la actitud defensiva, la inseguridad y la culpa.

  • Una mayor capacidad de confiar en uno mismo.

  • Relaciones más sanas.

  • Mejora de la auto-expresión.

  • En general, un sano sentido del cambio.

 

Extraído de: psicoactiva.com

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